Los motores de cuatro cilindros con turbo parece que es el camino adonde GM quiere llegar en el corto plazo, en la búsqueda de la economía de combustible y el cumplimiento de leyes más estrictas en materia de contaminación. La fórmula será quitar cilindros a los motores pero sin perder potencia, más bien ganándola.

Donde ahora hay V8 y hasta algunos V6, se le dará paso al 4 cilindros 2.0 Ecotec que ya equipa a algunos modelos de la marca y de Pontiac. Acoplado a un turbo, la potencia se mantiene en los niveles buscados, con mayor economía de combustible.

Uno de los candidatos “4 cilindros” sigue siendo el Camaro, a pesar de las voces airadas de los puristas y de la incógnita que subsiste en cuanto a si el cuatro cilindros podrá arrastrar el peso del coche. Incluso el Camaro tendría su versión híbrida, con el mismo motor de cuatro cilindros para dentro de 3 años.

Y es inevitable no recordar el fracaso que fue el Ford Mustang turbo con motor 2.3 por allá de 1980, cuando los precios de la gasolina obligaron a tener versiones económicas…