Mientras cada vez más voces se alzan en contra de los biocombustibles (y no solo en el ámbito cientÃfico sino también en el financiero), la federación de la industria automovilÃstica alemana (VDA) se muestra satisfecha porque esta semana se ha inaugurado en el paÃs la primera planta de producción (prefiero el término refinerÃa, para que entendamos los intereses económicos que hay detrás) de los pomposamente llamados Biocombustibles de Segunda Generación.
A diferencia de los de primera generación, los biocarburantes de la segunda generación se producen a partir de biomasa “lignocelulósica”, es decir, “deshechos agrÃcolas (como la paja del cereal, el rastrojo del maÃz, la celulosa de la caña de azúcar, la cáscara de los cereales, hojas…), resÃduos forestales (restos de poda y tala de árboles) o cultivos energéticos ex profeso.
Además se incluyen los conocidos como “biocombustibles sintéticos”, esto es, los que se obtienen a partir de la gasificación de biomasa (BtL, Biomass-to Liquid, que es lo que hace la biorrefinerÃa puesta en marcha en Alemania).
La instalación pertenece a Choren Industries (en la que tienen pequeñas participaciones Shell, Daimler y Volkswagen), y aunque es la primera gran factorÃa de este tipo que se construye en el mundo, su capacidad solo alcanza los 18 millones de litros de biocombustible (Sunfuel, como les gusta llamarlo) al año, extraÃdos de 65.000 toneladas de “restos agrÃcolas”, fundamentalmente de orÃgen forestal . Como indica la propia firma, su producción permite alimentar una flota de 15.000 vehÃculos durante un año.
Con semejantes cifras, ¿cuantas instalaciones de este tipo harÃan falta para cubrir la demanda de todo el parque automovilÃstico alemán? ¿Y de dónde piensan sacar toda la materia prima necesaria? ¿Y de dónde sale toda la energÃa que requiere el proceso?
Cuando uno oye hablar por primera vez de biocombustibles de 2ª generación, resulta fácil caer en la tentación de pensar que pueden suponer una gran fuente energética. No solo se utilizan las semillas, sino la planta entera (hojas, tallos, cáscaras). Y eso tiene que dar para mucho…
Sin embargo, cualquiera que haya hecho sus primeros pinitos de bricojardinerÃa comprenderá enseguida que los “deshechos agrÃcolas” no son, en absoluto, desperdicios. Lejos de quemarlos (en una hoguera o en un motor de coche en forma de biocarburantes 2.0) lo más sensato es emplearlos en procesos de compostaje para devolverlos a la tierra en forma de humus; esto es, recuperarlos como abono orgánico. Es un proceso natural que se desarrolla, desde siempre, en cualquier medio vegetal que no esté manipulado por la mano del hombre. Es, en definitiva, un eslabón más de la cadena trófica.
Imaginemos ahora una plantación agrÃcola destinada a abastecer una refinerÃa de biocombustibles de 2ª generación. Toda la planta sirve, y al final de la recolecta, en la tierra no quedan ni los rastrojos. Tras varias cosechas tan intensivas, la única manera de preparar un suelo tan empobrecido será a base de ingentes cantidades de fertilizantes industriales. Cualquier agricultor lo sabe, y no tendrá reparos en mostraros las facturas de los abonos quÃmicos que necesita cada primavera.
Vamos, que no serÃa de extrañar que en futuras factorÃas de este tipo de combustibles veamos en sus listados de accionistas a grandes compañÃas quÃmicas especializadas en fertilizantes. Al fin y al cabo, no estarÃan haciendo más que cuidar sus negocios.
No nos engañemos. Poco a poco, hasta los más reticentes empiezan a comprender lo dañinos que están siendo los agrocombustibles. Ahora llega la moda de los bios de 2ª generación, y no tardará mucho tiempo en poder observarse sus nefastos resultados. Los que los defienden, solo pueden tener dos razones: o manejan solo una parte de la información, o,evidentemente, defienden intereses económicos particulares. Pero que nadie se confunda, que los perros verdes muerden igual que los negros.











A pesar de que nunca me han gustado los biocombustibles esta segunda generación me convencÃa un poco, hasta que he visto lo poco que produce.
He de reconocer que tienes razon en parte. Sin embargo, hay matices que desearia comentar. Recientemente han inagurado una planta de biocombustible de grasa animal que aprovecha los residuos de las industria. Las podas de las ciudades, por lo menos en la mia, son consideradas residuos industriales. Te olvidas de los subproductos obtenidos en la transformacion industrial de cultivos agricolas, en la obtencion de vino, aceite, zuno de naranja y en general de cualquier tipo de zumo. Además tenemos la obtención de biodiesel a partir de algas, donde hay muchos equipos trabajando en su desarrollo. Como siempre no se puede generalizar, depende siempre del metodo elegido para obtenerlos
Estimado autor del artÃculo, para fomentar la crÃtica en las lineas que siguen a tu evidente predisposición en contra de los biocombustibles de segunda generación me gustarÃa anteponerle la mÃa a favor
Comentas que el rendimiento es poco, ¿has hecho algún cálculo?, te basas en la producción de Choren?, de cual planta?, la planta piloto alfa, la beta o la planta ya de nivel industrial que planean construir?.
En segundo lugar, ¿sabes lo que es el sunfuel?. Tú artÃculo me produce la impresión de que crees que es algún tipo de biodiesel lo cual es un grave error. No se parece ni remotamente al biodiesel. De hecho, se trata de un diesel sintético procedente de la sÃntesis de Fischer-Tropsch, el cual posee un Ãndice de cetano mayor que el diesel normal (70 frente a 43) además de poseer menos impurezas y emitir una considerable menor cantidad de NOx.
Por lo que veo te has apuntado al carro de la polémica de utilizar recursos agrarios para combustibles en vez de para consumo humano. Lo cual en este caso es apuntar un poco fuera del tiesto. Los biocombustibles de 2ªgeneración no utilizan la misma biomasa que los que se usan para el biodiesel porque no es necesaria una extraccion de aceite de ningún tipo. De hecho para los combustibles de 2ª generación se pueden utilizar residuos de EDARs, neumáticos fuera de uso, y varias fuentes más que de otro modo deberÃan ser gestionadas.
En cuanto a las técnicas agrarias que surgen de tu mente yo te planteo una pregunta, si unos alemanes son capaces de hacer gasolina y diesel a partir de biomasa,¿no crees que serán capaces de cultivar un campo de forma que al año siguiente puedan volver a cultivarlo?.