Parece que a la misma Nissan le salió el tiro por la culata al decir que la computadora del GT-R era inviolable por la encriptación altamente efectiva que poseía.

Se reporta que un grupo de hackers logró superar todas las protecciones de la computadora y anular el limitador de velocidad que trae de fábrica el Nissan GT-R, de 180 km/h. De ahora en más, el camino quedará abierto para prácticamente cualquier preparador que quiera hacer volar a los Nissan que lleguen a USA.

No solamente era el Nissan GT-R quién daba problemas a los preparadores a la hora de pasar las protecciones de la ECU. También dicen que han logrado entrar en la del 350Z, modelo más antigüo, pero no menos protegido de las manos de los “preparadores hackers”.