
No solo existen cochecitos de golf con el escudo de Porsche movidos por electricidad.
Como nos muestran en Der Spiegel, dos artesanos alemanes, Jens Broedersdorff y Uwe Koenzen, decidieron, hace ya 13 años, darle una segunda oportunidad a un Porsche 912 (una versión de acceso del Ãnclito 911 fabricado a finales de los ´60) con rotura de motor; en vez de rebuscar en desguaces un propulsor tradicional, se pusieron manos a la obra para convertirlo en un coche eléctrico.
Le acoplaron un motor eléctrico en la parte trasera. El coche bajó en la báscula hasta los 820 kilos, pero aún faltaba lo peor: las baterÃas. Algunas se situaron al lado del motor; el resto, en el vano delantero. El aumento de peso suponÃa cerca de 400 kilos.
Al final, el coche rinde 88 C.V. que le permiten alcanzar los 160 km/h.de velocidad punta. Su autonomÃa, a 100 km/h. de media, ronda los 90 km.
El depósito se recarga en un enchufe del garaje. El repostaje sale por poco más de 4 €uros, y permite recorrer la distancia que separa los domicilios de ambos propietarios.
Como padres bien avenidos, el régimen de visitas de su criatura no admite discusión: un año lo tiene Jens, que lo utiliza para ir y volver al trabajo; al año siguiente lo disfruta Uwe. Mejor dicho, sus hijos: es el coche oficial para que la niñera los lleve al Kindergarten.













Ya ves que curro se han pegado. Esto hecho como dios manda, con buenas baterÃas y no esas “normales” serÃa la caña, mejorarÃan peso y autonomÃa. Una pena que las grandes compañÃas del motor no se impliquen más…..
JAJAJA ¿ARTESANOS?, CLARO QUE NO, ESO NO ES ARTESANIA ES DESTRUIR UN AUTO HISTORICO Y SUPER GENIAL. PD:MALDITOS TONTOS BATERIAS JAJA.
Wow. Que ingenio!