Cada año se realiza en Detroit, USA, el show más grande del mundo -o eso dicen ellos- de customización y hot rods llamado Autorama y donde cualquier modelo de cualquier año puede convertirse en algo extraño, único o de mal gusto.
Con mucho tiempo y, sobretodo, mucho dinero disponible las cosas se hacen más fáciles cuando de proyectos automotrices de modificación se habla. Autorama es un lugar pensado como una muestra de los proyectos más locos y extravagantes. Y aqui les ofrecemos algunos.
El Golden Submarine es nada menos que un vehÃculo basado en un antigüo coche de carreras fabricado por el piloto Harry Miller en 1917 para las 500 de Indianápolis. El mencionado Miller fue el mentor de otro nombre que les sonará muy conocido a quienes sigan más o menos de cerca el automovilismo deportivo: los motores Offenhauser (algo asà como Cosworth en Europa). El vehÃculo, versión 2008, lleva motor Ford de 4 cilindros de 170 caballos y varias presentaciones encima.
El Rock Bottom es el hot rod más impresionante y más, si consideramos que la base de su fabricación es un imponente camión Peterbilt de 1995. No se saben más datos de él, pero la cantidad de cromo que tiene, la suspensión rebajada, el ridÃculo largo del chasis y la forma de la enorme parrilla son por supuesto, exagerados.
El que se lleva la palma es el Citroen 2CV con motor V8, con suspensión y transmisión de un Suzuki Samurai y pintado con el esmalte protector usado para pintar las cajas de carga de las camionetas. De esa manera, al mismo tiempo que la pintura aguanta toda clase de arañazos, se le da un poco más de rigidez a la carrocerÃa del débil 2CV, contra el torque del motor V8. Del 2CV pueden ver un video más detallado en este enlace.
VÃa: Jalopnik















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