Parece que hay bastante indecisión en la política de motores híbridos que seguirá GM en el futuro. El camino de los grandes motores V8 está cada vez más lleno de espinas y si bien el Camaro no perderá su motorización tradicional, podría ser convertido en híbrido/gasolina u ofrecer la opción híbrida por separado. Una opción difícil para GM, en uno de sus modelos más emblemáticos que podría subir espectacularmente o hacer bajar estrepitosamente su cartera de clientes.