Otro viajero del tiempo, otro émulo del Plymouth Belvedere 1957, la comedia norteamericana que fue desenterrada en Oklahoma y que se agrega a una extraña lista de automóviles enterrados en varios lugares del mundo.
Nada menos que en España, para ser más exactos en el Ayuntamiento de Morille, en Salamanca, me entero de que existe un “cementerio de arte” llevándose a cabo, en diciembre de 2005, el entierro inaugural. Una de las primeras piezas que se enterraron fueron un Pontiac Grand Prix de 1972 del que habÃa sido propietario y que le servÃa al mismo tiempo de inspiración al arquitecto y poeta Javier Utray.
P.I.P. on TIAK. La grand prix. En escribir una lápida se le va media vida a uno. Duro marmolillo.
Epitafio de la lápida del Pontiac sepultado en Salamanca.







Vaya salvajada, cuando en otros paises ponen esos coches, aviones, etc. en museos para que la gente los visite, en este los entierran, destrozan o desmontan. Una vergüenza.
me parece una verdadera lastima y un desperdicio, ese coche se va a arruinar como el plymouth de tulsa enterrado en 1957, la humedad del suelo, la socuridad y la falta de uso lo convertiran en una ruina
Hay q ser gilipollas…
porqué no entierran un panda o ronda en vez de un pontiac como este y que tiene tan buena pinta? hay que joderse… De estas joyas ya quedan pocas y aqui en España menos todavia. Tiene cojones la cosa, ya podrian enterrarle al “artista” con la picha por fuera. Menudo gilipollas!