
Construir a mano un motor es, hoy en día, una de las pocas rarezas que todavía sobreviven al progreso del mundo del automóvil.
El motor cuadriturbo del Veyron es uno de ellos y para quién le guste el aspecto técnico de cualquier máquina es toda una gozada ver cómo se va ensamblando tan artesanalmente. Para los ingenieros de Bugatti es sólo un trabajo más dentro de otro día rutinario, pero no se imaginan cuántos los envidian…
Vía: Autoblog.it
Información sobre comentarios
¡Gracias por dejarnos tus comentarios! — por favor intenta mantener tu opinión relacionada con la anotación, no usar insultos, agresiones, o faltas de respeto al autor y otros participantes de la discusión, en caso de no hacerlo tu comentario podría ser borrado.
Existe mucha más información en nuestra política de comentarios.