Son incapaces de fabricar, a día de hoy, un coche capaz de obtener más de tres estrellas en las pruebas EuroNCAP. Aún así, los fabricantes de automóviles chinos no le temen al ridículo, y se atrevan incluso con coches blindados a prueba de balas.

Los coches chinos son sinónimo de coche barato, mediocre, mal terminado y, con las pruebas en la mano, absolutamente inseguros.

Por eso cuando Chery anunció su intención de fabricar coches blindados (pero baratos, que por algo son chinos) a más de uno se le cayeron los palos del sombrajo.

Si se ha visto que una berlina de clase media como el Brilliance BS6 resultó ser un ataúd rodante, ¿realmente esperan convencer a alguien de que sus autos blindados se comportarán como una caja fuerte frente a armas de fuego?

Una persona preocupada por su seguridad personal (por poderío económico, cargo público o neurosis obsesiva) no reparará en gastos para asegurar su integridad física en caso de atentado (bien porque le sobre billetera o porque el gasto no corra de su cuenta sino a cargo del erario público).

¿Realmente alguien cree que clientes de este tipo valorarán la posibilidad de confiar su vida a un coche “blindado” fabricado en China?

Pues parece ser que sí. Chery ha vendido algunas de estos coches en países como se suele decir “en vías de desarrollo”, y parece haber encontrado un filón en Sudáfrica.

Cuesta creer que estos cacharros ofrezcan los niveles de seguridad necesarios. No sé a qué clase de ensayos habrán sido sometidos, pero tal vez alguien debería explicarles que para considerar un coche como blindado no basta con que aguante la pedrada de un tirachinas.

Vía: Chinacartimes