La clasificación le había sonreído a Pierluigi Martini y su Minardi-Cosworth cuando compartía la primera fila de salida, con el McLaren-Honda de Gerhard Berger.

Gracias a las impresionantes prestaciones de los neumáticos especiales de clasificación de Pirelli, Pierluigi Martini y Giancarlo Minardi vivían ambos su primer y último momento de gloria en la F1 al obtener el segundo lugar en el GP. de Estados Unidos en Phoenix, el 11 de marzo de 1990. La temporada no podía comenzar mejor para el jóven equipo italiano.

Lamentablemente el Minardi (y probablemente Martini) no era lo suficientemente confiable para sostener posiciones de vanguardia, aunque felizmente el coche terminó la carrera en séptimo lugar, con una vuelta menos. Vale aclarar que un año más tarde el mismo piloto con el Minardi, esta vez impulsado con motor Ferrari, logró lo que fueron las mejores dos carreras del equipo en su historia, finalizando cuarto en San Marino y Portugal.

Ni siquiera rescató un punto que se le otorgaba al sexto clasificado, premio que al menos hubiera sido de consolación.