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Queridos Reyes Vagos:

No me voy a andar con rodeos. Quiero que mis papás me compren un Autounion Typ C para estas navidades. Ya sé que estamos en plenas vacaciones de verano, pero se trata de una serie limitada a 999 ejemplares y quizá para diciembre ya sea demasiado tarde.

Además, tanta antelación servirá para que les dé tiempo a ahorrar los 9.600 €uros que cuesta este precioso clásico de glorioso pasado deportivo, allá por los años treinta.

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No me parece un precio demasiado elevado si tenemos en cuenta de que se trata de un bólido con carrocería de aluminio, tapicería de cuero similar a la del Audi TT, frenos de disco, llantas de radios y cambio manual de siete relaciones.

Aunque ya veréis como mis viejos le ponen pegas. Ella, cuando se entere de que funciona a pedales, como la bici que me regalaron el año pasado; y él, cuando descubra que solo es apto para pilotos con una estatura máxima de 1,35 metros.

Pero diantres, ¿no querían un hijo con preocupaciones medioambientales? Pues eso, quiero un coche de emisiones cero. ¡Cueste lo que cueste!