Un descerebrado puede poner en peligro la vida de los demás con cualquier clase de vehículo.

Pero el hecho es aún más grave cuando lo hace abusando del tamaño de su montura, como este patán polaco con un trailer de cinco ejes adelantando a discreción y avasallando a todo el que se le pone por delante.

La lluvia no le preocupa; total, para los grandes camiones el aquaplaning no suele ser un problema. Pero la falta de visibilidad para los demás sí lo es.

Y cruzarte en esas condiciones con un loco sin escrúpulos que invade tu carril rigiéndose por la ley del más fuerte puede convertirse en algo más que un problema de seguridad vial.