
En Saint Moritz (una de las estaciones de esquà más conocidas de Suiza) están habituados a los coches caros y lujosos. Es algo asà como Puerto Banús, pero en lo alto de la montaña. Sin embargo, ni siquiera allà habÃan visto tantos Lamborghini juntos.
Más de 150 superdeportivos con el toro en el capó acudieron a la llamada del ILOC (International Lamborghini Owners Club) para recorrer, en manada, algunas de las carreteras más retorcidas de los alpes suizos.

Junto a los actuales Gallardo y Murciélago, se dieron cita algunos de los mejores ejemplares de la era anterior al control de Volkswagen y Audi: Espada, 350 GT, el conocidÃsimo Countach, etc.


Un apunte para los incondicionales de Ferrari: Ferrucio Lamborghini, el tractorista que despreciaba los coches del commendatore, fué el primer fabricante de automóviles en utilizar neumáticos más anchos en el eje trasero, para poder transmitir más potencia al suelo.
El propio Frank Sinatra nunca tuvo la menor duda:
“Si conduces un Ferrari es porque quieres ser alguien. Si conduces un Lamborghini es porque ya eres alguien.”









el mejor de los que sale es el diablo y el countach.