Jornada típica en periodo preelectoral: inauguraciones y más inauguraciones.

En este caso, el nuevo juguete de los políticos es un intercambiador de transportes, resplandeciente y atractivo para los futuros votantes.

Pero mientras todos objetivos enfocan las sonrisas y las palmaditas en la espalda a la sombra del nuevo edificio que ,posiblemente, no esté completamente terminado…

… un avispado ciudadano con más olfato periodístico que los profesionales convocados, opta por darse una vuelta por los alrededores de la fiesta y descubre la cara oculta de la política nacional: una zona acotada en la calzada de una calle colindante sirve de parking improvisado para un total de 15 coches oficiales.

¿Será esto lo que ellos entienden por transporte colectivo?