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Una pequeña empresa norteamericana llamada Phoenix Motorcars Inc. está produciendo lo que podría ser el primer coche eléctrico producido a gran escala. El Phoenix es un vehículo íntegramente eléctrico que sólo es vendido a pequeñas flotas de coches de uso comercial. Es por eso que los ejemplares que se ofrecen hasta ahora son un modelo SUV y una camioneta pequeña.

Los Phoenix usan tecnología de baterías NanoSafe de 35 KWh, que dan al motor una potencia de 480 libras/pie. El sistema de carga se efectúa mediante un cargador on board de 6.6 kilovatios que se conecta a un tomacorriente normal de 220 o 110 voltios. Adicionalmente un cargador especial que se opera fuera del vehículo permite cargar sus baterías en apenas 10 minutos. El recorrido que puede hacer con sus baterías a plena carga es de unos 210 kilómetros y se planea sacar a la venta un pack de expansión para extender la autonomía a 400 kilómetros. Las performances son lo que se espera de este tipo de vehículos: de 0 a 100 km/h en 10 segundos y una máxima de 152 km/h.

Un laboratorio de pruebas antichoque independiente llamado KARCO, llevó a cabo los que creo yo que fueron los primeros tests anti-impacto de un vehículo eléctrico, pasando con éxito todas las pruebas de choque frontal, lateral y posterior.

En estos días de tantos experimentos de vehículos de cero emisiones y de indecisiones por parte de las fábricas de comercializar un vehículo totalmente alternativo, la existencia de los Phoenix son buenas noticias. Por ahora, sólo estarán disponibles como vehículos comerciales; a fin de año se hará un período de prueba sólo para clientes selectos y para el 2008 ya se comercializará masivamente.