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Hacía ya varios años que no se veía algo así en una carrera de coches y menos en el Turismo Carretera, la serie más masiva y popular de Argentina; el piloto Guillermo Castellanos encontró la muerte por politraumatismos varios a causa de un múltiple accidente en el circuito de la sureña ciudad de Comodoro Rivadavia. La carrera fue relanzada, después de que todo el mundo se dió cuenta del desenlace salvo las autoridades de la carrera, con el orden en que estaban los coches al momento del accidente (mientras el piloto era llevado de urgencia al hospital).

¿Tan inhumanos nos hemos vuelto en permitir que un espectáculo siga a pesar de que todo el mundo preveía el desenlace fatal? ¿Se ha vuelto más importante el círculo del dinero que el de la vida? Me vienen a la cabeza las imágenes del GP de Holanda de 1973 con la muerte de Roger Williamson y sin ir más lejos la de Senna en 1994, cuando en ambos casos la carrera continuó como si nada...

Recomiendo ampliamente la lectura del post de Sergio Cutuli en su blog Cosas de Autos sobre porqué en estos casos, el show no debe continuar.