El nuevo Opel Corsa ha resultado ser un cochecito de lo más precoz. Aún no ha salido de la “adolescencia” (su comercialización comenzó hace escasamente cuatro meses) y, desde hace dos semanas, sus entusiasmados propietarios están recibiendo “invitaciones” para que se acerquen hasta el taller oficial más cercano.

Todos los vehículos vendidos hasta ahora (34.000 unidades) tendrán que verse las caras con el mecánico por un posible defecto en uno de los cordones de soldadura del tirante inferior de la suspensión delantera.

El fallo ha sido detectado en las pruebas de calidad que efectúa la marca, y aún no se ha producido ningún percance entre coches ya matriculados. En aquellos en los que se detecte el problema, se sustituirá el tirante afectado por uno nuevo.

Hasta que se llegue al taller, convendría conducir despacio y tener mucho cuidado con los baches…