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El fabricante de accesorios Delphi ha desarrollado para el AUDI R8 un sistema de amortiguadores electromagnéticos que se adaptan a la velocidad y las características de la carretera.

La base del sistema son unas limaduras de hierro magnéticas mezcladas con el aceite del amortiguador. De modo automático, o a petición del conductor, un electroimán crea una corriente que obliga a estas partículas de hierro a agregarse, aumentando la viscosidad del aceite y, por tanto, endureciendo la amortiguación en milésimas de segundo.

Este sistema ocupa lo mismo que un amortiguador normal sin regulación y necesita menos elementos que una suspensión neumática capaz de ejercer las mismas funciones. Además de en el R8, también se empleará en el nuevo AUDI TT.