basurarally.jpg

Conociendo a la peña, ya me extrañaba a mí que no apareciera una noticia como esta. El Rally Shalymar fue un éxito de asistencia, de participación y desde el punto de vista deportivo. Pero algo (algunos) volvió a fallar.

Carlos Sainz ya lo avisó antes de la carrera: El público debe ser responsable y apreciar que de su comportamiento depende en gran medida el futuro de este rally”.

Pues bien, ni responsabilidad ni comportamiento cívico: según denuncia la Asociación Ecologista “El Alcornoque” de Hoyo de Manzanares, los espectadores que acudieron a presenciar la carrera “dejaron restos de basura esparcida por todas partes, que no han empezado a ser retirados hasta varios días después del evento”.

Según reza el comunicado de prensa emitido por la asociación, algunos socios tomaron fotografías para demostrar “el estado lamentable en que quedaron los márgenes de la carretera M-607 tras el paso del rally”. “Es inaceptable que pueda tener lugar una actividad como ésta, que supone un claro atentado a la conservación y la tranquilidad de un Espacio Protegido como es el Parque Regional de la Cuenca Alta de Manzanares”, afirmaron.

Los responsables de la asociación ecologista señalaron que las protestas también se dirigieron a los organizadores de la carrera, el “Club Deportivo Shalymar Competición” que “informaba en su página web que a raíz de las numerosas quejas recibidas por la gran cantidad de suciedad que dejó el paso de la carrera. Shalymar Competición correrá con los gastos de limpieza de las áreas afectadas, y reconocía que este hecho pone en peligro la celebración de futuras competiciones.

Finalmente, desde la asociación se indicó que el patronato del Parque Regional del Manzanares debe pedir responsabilidades a los organizadores de este rally por el daño causado y garantizar que se restablece la naturalidad del entorno. “Pero sobre todo debe asegurar que en el futuro no vuelvan a tener lugar este tipo de actividades”, concluyeron.

Quiero aclarar que soy un apasionado de los rallies (más que de cualquier otra especialidad automovilística, incluida la Fórmula 1), pero mi respeto por la naturaleza está por encima de mis gustos deportivos.

Si he de elegir entre ecologistas “tocapelotas” (la palabrota no es mía) y aficionados irrespetuosos, mi sitio está con los primeros.

Y si el año que viene no hay Rally Shalymar, pues habrá que joderse.