2001_Goodwood_Festival_of_Speed_Brabham_BT46B_Fan_car.jpg
En 1977 fue presentado una de las más brillantes ideas de la F1 de los 70´s: el efecto suelo presentado en el Lotus 78 de la mano del genial Colin Chapman. Según la definición encontrada en Wikipedia:

En el mundo de automovilismo, generalmente de competición, se busca, al contrario que en aeronáutica, crear una zona de alta presión por encima del vehículo y una de baja presión por debajo, lo que provoca una succión que “aplasta” al vehículo contra el suelo, mejorando el agarre, lo que se traduce en la posibilidad de trazar curvas a mayor velocidad.

Con el efecto suelo, las curvas se recorrían a una velocidad espeluznante y las fuerzas G que sufría el piloto eran considerables. En la temporada 1978, los Lotus eran imbatibles con su modelo Lotus 79 al mando de Ronnie Peterson y Mario Andretti.

78MC-156.jpg

Al mismo tiempo, en el equipo Brabham, idearon la misma idea pero basados en un gran ventilador que se ubicaba en la parte de atrás del coche. La función del ventilador era que el aire que pasaba por debajo del coche fuera forzado a salir a mayor velocidad por atrás. En el GP de Suecia el nuevo Brabham BT46 se clasificó 2do y 3ro respectivamente con Niki Lauda y John Watson. El triunfo de Lauda fue indiscutible por más de medio minuto sobre Ricardo Patrese…Pronto las voces de protesta se hicieron oír sobre la legalidad del ventilador. La regla establecía que los autos no podían contar con ningún accesorio “movible” y el mismo Bernie Ecclestone (quien en esa época era el dueño del equipo Brabham), decidió retirar los coches para no tener enfrentamientos con la FOCA (Asociación de Constructores de Fórmula 1). El Brabham BT46 había tenido una vida de sólo una carrera que ganó y sería uno de los autos más extraños que diera la Fórmula 1 a lo largo de su historia.