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Tres de cada cuatro automóviles fabricados en China presentaron fallos durante los primeros seis meses de uso, según una encuesta de la Asociación China para la Calidad.

Por cada 100 vehículos vendidos en los primeros nueve meses del año se encontraron 338 defectos, una cifra bastante más alta que las 246 de 2005 y que los expertos achacan a la guerra de precios, que ha obligado a los fabricantes a adquirir piezas de peor calidad.

La Asociación China de Consumidores recibió, en los tres primeros trimestres del año, un 21% más de quejas que en 2005, relacionadas principalmente con fallos en los neumáticos, los frenos, el aire acondicionado, los cierres o el volante.

Además de los recortes de precios, la enorme competencia ha obligado a los fabricantes a sacar más de 100 nuevos modelos al mercado este año.

"Con menores períodos de investigación, desarrollo y pruebas, los nuevos modelos tendrán, por supuesto, más defectos", señaló Fan Tianshun, portavoz de la asociación.

La guerra de precios ha rebajado los coches hasta 1.000 euros de media en los últimos años, lo que ha estimulado el consumo en una sociedad que prima el precio a la calidad, según indicó Fan: "la gente piensa más en 'tener' un coche que en 'disfrutar' de su rendimiento".