Aunque acaba de ganar el mundial de rallies “sin moverse del sofá”, Loeb no siempre lo ha tenido tan fácil.
En el Rally de Grecia tuvo que pasearse por Atenas con medio coche destrozado:
En el Rally de México la cosa se complicó aún más:no sólo tuvo problemas con el coche sino también con la policÃa mexicana. Al final no sólo le permitieron continuar; además le escoltaron hasta la asistencia…






Lo de las tres ruedas no tiene precio… ¡acojonante!