“Con esa nariz sólo se puede ser campeón del mundo”. Eso fué lo que alguien dijo de Jochen Rindt cuando llegó a la Fórmula 1 en 1964. Y llegó a serlo, aunque él nunca lo supo.
Rindt figura en los anales del automovilismo deportivo porque se proclamó campeón de mundo de F1 en 1970. Pero su hazaña destaca tristemente del resto de ganadores por el hecho de ser el único que lo consiguió a tÃtulo póstumo.
Murió en un accidente envuelto en misterio durante los entrenamientos del Gran Premio de Italia, en Monza, el 5 de septiembre de 1970, hace hoy 36 años. Su Lotus 72 impactó, por causas que aún hoy se desconocen, contra el guarda-raÃl causándole la muerte casi en el acto.
Os dejo este video tributo a Jochen Rindt que ha aparecido en you tube hace pocos dÃas.
Otro héroe legendario que se quedó en el camino…
Para saber más os recomiendo este artÃculo argentino










Excelente, me hizo poner la piel de gallina.