En EEUU y varios lugares de Europa se llevan a cabo competencias de quemado de llantas, pero la historia de ésta en particular no tiene desperdicio. En el evento Corvettes at Carlisle -una concentración de Chevrolet Corvette-, este modelo 1985 con sus llantas Kumho (U$D 2,000 cada una) con un compuesto especial para provocar humo rojo y un ventilador en el habitáculo para que el humo no impida la lectura de los instrumentos, se iba a alzar con el triunfo de la competencia de burnouts. Sólo que un pequeño detalle lo impidió: a pesar de haber empatado con otro competidor y ser declarado ganador por el público, su máquina no resistió tan estresante aceleración y literalmente reventó por sobrecalentamiento. ¿Quién ganó? El otro Corvette de igual performance con el que habÃa empatado, pero que terminó con su motor sano…
(VÃa: Hemmings Auto Blogs)






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